Luego de cinco días de silencio, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, rompió el mutismo ante la decisión del PAN de no renovar la alianza electoral rumbo a 2027.
“No entiendo esa posición del PAN, pero nosotros sí tenemos por delante el reto de construir una gran alianza con ciudadanos y partidos”, dijo el priista.
Moreno subrayó que “separados vamos a ser más competitivos” solo en ciertos casos —como Chihuahua, Aguascalientes o Querétaro, bastiones panistas—, pero advirtió que en la mayoría del país la fragmentación de la oposición favorece a Morena, hoy en control de 23 gobiernos estatales.
En 2027 se renovarán 17 gubernaturas. El PAN defenderá sus tres únicas (Aguascalientes, Chihuahua, Querétaro); Movimiento Ciudadano intentará conservar Nuevo León; y el PRI no tiene ninguna en juego, lo que explica su apuesta por una alianza más amplia.
Tras los resultados de 2024, donde Morena y aliados obtuvieron mayoría calificada en Diputados y retuvieron la presidencia, el reto opositor se multiplica: competir solos puede significar desaparecer en los estados gobernados por el oficialismo.
Alito concluyó su declaración con un mensaje claro para el PAN: “Negarse a nuevas alianzas es lamentable y patético.”
Pero en su propio partido algunos admiten que, con el mapa actual, “al menos hoy, Alito tiene razón.”









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