MARIO ZAMORA: AÑOS DE INTERVENCIONES EN DEFENSA DE LOS PESCADORES DE SINALOA

La crisis de la pesca sinaloense no afecta solamente a quienes salen en pangas desde los campos pesqueros.

También alcanza a las tripulaciones de los barcos de altamar, cooperativas, armadores, plantas procesadoras y miles de familias que dependen de una de las actividades productivas históricas de Sinaloa.

En este sector, Mario Zamora Gastélum cuenta con antecedentes documentados de intervención tanto en favor de los pescadores ribereños como de la pesca de altamar.

Combustibles, crédito, rentabilidad, empleo, capturas y competencia del camarón extranjero forman parte de los temas que ha llevado a la discusión pública y legislativa durante diferentes etapas de su trayectoria.

GASOLINA PARA LOS RIBEREÑOS Y DIÉSEL PARA LA FLOTA DE ALTAMAR

Uno de los antecedentes más sólidos apareció en 2020.

Como senador, Mario Zamora presentó una iniciativa para modificar la legislación relacionada con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, específicamente en materia de gasolina ribereña y diésel marino.

La iniciativa surgió después de que los estímulos fiscales para estos combustibles fueran reducidos a cero.

El problema tenía dos impactos distintos.

Para los pescadores ribereños, el costo de la gasolina afecta directamente la operación diaria de las embarcaciones menores.

Para la pesca de altamar, el diésel representa uno de los costos principales para mantener operando una embarcación durante una temporada de captura.

La propuesta de Zamora planteaba recuperar condiciones que permitieran reducir las diferencias de costos frente a productores de otros países y mantener competitiva a la actividad pesquera.

La propia documentación legislativa señalaba que Sinaloa había tenido históricamente una participación particularmente elevada en los estímulos tanto para gasolina ribereña como para diésel marino.

Era, por tanto, una iniciativa que tocaba directamente a los dos grandes componentes de la pesca sinaloense.

LA CRISIS DE LA FLOTA DE ALTAMAR LLEGÓ A MARIO ZAMORA

En abril de 2021, Mario Zamora sostuvo un encuentro con representantes del sector pesquero en el Parque Industrial Alfredo V. Bonfil de Mazatlán.

Participaron pescadores, armadores, dirigentes de cooperativas y trabajadores relacionados con la actividad.

Uno de los reclamos centrales fue el costo del diésel marino.

Representantes del sector señalaron que más de la mitad de la flota de Mazatlán no había podido salir durante la temporada 2020-2021 y advirtieron sobre la pérdida de miles de empleos relacionados con la actividad.

Zamora se comprometió públicamente a acompañar las gestiones del sector.

Debe hacerse una precisión: se trató de un compromiso realizado durante una campaña política, no de un programa ejecutado.

Sin embargo, el encuentro demuestra que la problemática de la pesca de altamar fue planteada directamente ante Zamora y que él asumió públicamente su defensa.

CONTACTO CON LOS PESCADORES RIBEREÑOS

La pesca ribereña también aparece de manera directa dentro de sus actividades públicas.

Durante 2021 visitó comunidades pesqueras del norte y centro de Sinaloa y sostuvo encuentros con pescadores y dirigentes de cooperativas.

En La Reforma, Angostura, llegó al campo pesquero y se reunió con integrantes del sector.

En Higuera de Zaragoza, Ahome, volvió a encontrarse con pescadores y productores vinculados a las actividades pesquera y acuícola.

Estos encuentros permiten identificar una relación directa con quienes desarrollan su actividad desde los campos pesqueros y sistemas lagunarios del estado.

2023: CRÉDITOS BLANDOS PARA LOS PRODUCTORES PESQUEROS

Dos años después apareció otra intervención legislativa relevante.

En febrero de 2023, Mario Zamora presentó un punto de acuerdo en el Senado para solicitar a Hacienda y Agricultura que, mediante Conapesca y en coordinación con la Secretaría de Pesca y Acuacultura de Sinaloa, implementaran un plan emergente para reestructurar créditos de productores pesqueros.

Además, pidió impulsar la operación de créditos blandos.

El planteamiento partía de una situación crítica.

Dentro de su diagnóstico aparecían los problemas financieros de los pescadores ribereños, pero también la situación de la pesca de altamar.

Las capturas habían disminuido.

El costo del diésel golpeaba la rentabilidad.

Gran parte de la flota permanecía amarrada.

Y la falta de producto comenzaba a generar pérdidas de empleos tanto en barcos como en plantas procesadoras.

Así, Zamora volvió a conectar dos necesidades:

poder financiar la actividad y conseguir que salir a pescar vuelva a ser rentable.

RIBEREÑOS Y ALTAMAR: DOS PROBLEMAS DISTINTOS, UNA MISMA CADENA PRODUCTIVA

La documentación de 2023 permite observar algo importante.

Los pescadores ribereños y los de altamar enfrentan condiciones operativas diferentes.

Pero ambos dependen de factores similares:

⛽ Combustibles accesibles

💰 Financiamiento

🦐 Buenas temporadas de captura

🛥️ Embarcaciones y equipo

🚫 Combate a la pesca ilegal

📈 Condiciones comerciales que permitan rentabilidad

👷 Conservación de empleos

Cuando cualquiera de esas piezas falla, el impacto no queda únicamente en el mar.

También alcanza a cooperativas, plantas congeladoras, comercializadores y familias enteras.

2025: DEFENSA DEL CAMARÓN MEXICANO

Ya como diputado federal, Mario Zamora volvió a intervenir en febrero de 2025.

Presentó un punto de acuerdo para solicitar acciones frente al ingreso de camarón proveniente de Ecuador y establecer medidas para prevenir y sancionar su tráfico ilegal.

La exposición del propio documento legislativo recuperó la problemática que venían enfrentando tanto la pesca de altamar como los sistemas lagunarios del sur de Sinaloa.

El objetivo era proteger la producción nacional frente a prácticas que pudieran representar competencia irregular para los productores mexicanos.

Esta intervención agregó una nueva dimensión:

no solamente ayudar al pescador a producir, sino defender las condiciones bajo las cuales comercializa lo que captura.

UNA TRAYECTORIA QUE PUEDE DOCUMENTARSE

Al ordenar los antecedentes encontramos una secuencia:

2020: iniciativa sobre gasolina ribereña y diésel marino.

2021: encuentros y compromisos con pescadores ribereños, cooperativas y representantes de la flota de altamar.

2023: propuesta legislativa para reestructurar créditos e impulsar créditos blandos para productores pesqueros.

2023: diagnóstico público de la crisis de capturas, costos del diésel, barcos amarrados y pérdida de empleos.

2025: acción legislativa frente al ingreso y comercialización irregular de camarón extranjero.

No significa que todos los problemas de la pesca hayan sido resueltos.

Tampoco que Mario Zamora haya presentado hasta ahora un único programa integral capaz de resolverlos.

Lo que sí está documentado es una participación sostenida en problemas concretos de los pescadores ribereños y de altamar.

DEL APOYO A UNA POLÍTICA PESQUERA INTEGRAL

Los antecedentes permiten ahora plantear una discusión más ambiciosa.

Sinaloa necesita que sus pescadores puedan salir al mar y regresar con una actividad rentable.

Eso requiere conectar:

combustible + financiamiento + embarcaciones + vigilancia + comercialización + protección del mercado + empleo.

Mario Zamora ha intervenido durante diferentes años en varias de esas piezas.

El siguiente paso sería integrarlas.

Porque defender a un pescador cuando atraviesa una crisis es importante.

Pero construir condiciones para que la pesca vuelva a ser rentable, competitiva y sostenible puede ser todavía más importante para el futuro económico de las comunidades costeras de Sinaloa.

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