MARIO ZAMORA: INFRAESTRUCTURA URBANA PARA RECOMPONER EL TEJIDO SOCIAL

Si la infraestructura es uno de los principales motores para el desarrollo económico de Sinaloa, también debe entenderse como una herramienta fundamental para mejorar las condiciones de vida y recomponer el tejido social en nuestras ciudades y comunidades.

Desde esta perspectiva, Mario Zamora puede incorporar a la discusión sobre el desarrollo estatal un tema que va más allá de la infraestructura productiva: la necesidad de fortalecer la infraestructura urbana y los servicios que sostienen cotidianamente a nuestras ciudades.

🏙️ ORDENAR EL TERRITORIO Y MEJORAR LA CIUDAD

El crecimiento urbano sin una planeación adecuada genera desigualdad territorial, problemas de movilidad, deterioro del espacio público y sectores que terminan alejados de las oportunidades y servicios que ofrece la propia ciudad.

Por ello, la infraestructura urbana debe abordarse desde una visión integral que contemple ordenamiento territorial, movilidad, espacios públicos, equipamiento urbano y servicios básicos, particularmente en las zonas donde durante años se ha acumulado rezago.

Esto incluye vialidades, banquetas, iluminación, parques, áreas deportivas, espacios culturales, ciclovías, transporte público y otros elementos que contribuyen a construir ciudades más accesibles, funcionales y habitables.

Pero en las ciudades de mayor crecimiento y concentración poblacional también es necesario pensar en infraestructura vial de mayor escala, capaz de responder a los nuevos patrones de movilidad y a las necesidades futuras.

Esto puede implicar, previo a los estudios correspondientes, el análisis de pasos a desnivel, distribuidores viales, intersecciones estratégicas, adecuaciones geométricas, corredores de movilidad y otras soluciones de ingeniería que permitan mejorar la circulación, reducir puntos de conflicto y elevar la capacidad y seguridad de la red vial.

La modernización vial no debe responder únicamente a los problemas que ya existen. Debe anticiparse al crecimiento urbano, mediante estudios de movilidad, aforos, análisis de origen-destino, proyecciones demográficas y territoriales y evaluación técnica de las alternativas, para determinar dónde, cuándo y qué tipo de infraestructura resulta realmente necesaria.

💧 AGUA, ALCANTARILLADO Y SANEAMIENTO

Existe también una infraestructura indispensable para el funcionamiento cotidiano de cualquier ciudad: la infraestructura hidrosanitaria.

Los sistemas de agua potable, alcantarillado sanitario y saneamiento requieren ampliación, modernización y mantenimiento permanente para responder al crecimiento urbano. Cuando su capacidad es rebasada o sus redes envejecen sin la atención necesaria, aparecen problemas que afectan directamente a la población: fugas, rebosamientos de aguas residuales, hundimientos, deterioro de pavimentos y afectaciones a la movilidad y al entorno urbano.

A ello debe sumarse la infraestructura de drenaje pluvial, particularmente necesaria en una región donde las temporadas de lluvia pueden generar importantes escurrimientos y acumulaciones de agua. La planeación urbana debe prever sistemas adecuados de captación, conducción, regulación y desalojo pluvial, de acuerdo con las condiciones y necesidades de cada zona, para reducir riesgos de inundación y afectaciones a la población y a la infraestructura existente.

🛠️ NO SOLO CONSTRUIR: TAMBIÉN CONSERVAR

Lo mismo ocurre con las vialidades y el resto de la infraestructura pública. Una obra no concluye su ciclo con su inauguración. Requiere conservación, mantenimiento preventivo, rehabilitación y, cuando corresponde, sustitución o modernización.

Construir infraestructura nueva es necesario; conservar y modernizar la existente es indispensable.

🧭 PLANEACIÓN CON RESPALDO TÉCNICO

En este punto adquiere relevancia la necesidad de contar con diagnósticos y proyectos sustentados técnicamente. Mario Zamora no tendría que ser especialista en cada una de estas disciplinas; su papel puede estar en impulsar una visión de desarrollo respaldada por equipos técnicos y asesorías especializadas en planeación urbana, ingeniería hidráulica, movilidad, infraestructura vial, medio ambiente, diseño urbano y gestión de proyectos.

El objetivo sería que las necesidades identificadas puedan transformarse, mediante conocimiento especializado, en diagnósticos confiables, proyectos viables, presupuestos adecuados y mecanismos de ejecución y evaluación que permitan dar seguimiento a las soluciones.

Esto implica también cambiar una lógica predominantemente reactiva por una cultura de planeación, prevención y mantenimiento, anticipando las necesidades que genera el crecimiento de nuestras ciudades y las condiciones climáticas de la región, en lugar de esperar a que la infraestructura colapse para atenderla.

🤝 INFRAESTRUCTURA QUE TAMBIÉN CONSTRUYE COMUNIDAD

Recuperar espacios públicos deteriorados, mejorar la movilidad, garantizar servicios básicos y generar equipamiento para el deporte, la cultura y la convivencia puede contribuir a reducir el aislamiento territorial y a recuperar la relación de las personas con sus colonias y comunidades.

Recomponer el tejido social también requiere mejorar el territorio donde ese tejido se desarrolla. No como una solución única, sino como parte de una estrategia que articule infraestructura, servicios públicos, movilidad, seguridad, educación, cultura, deporte y desarrollo económico.

Sinaloa necesita una visión de infraestructura que permita diagnosticar, ordenar, construir, conservar y modernizar, con una perspectiva de largo plazo y con el respaldo del conocimiento técnico necesario para convertir las necesidades de la población en soluciones concretas.

Porque el reto no es solamente construir más.

Es construir lo que se necesita, conservar lo que ya existe y planear desde ahora la infraestructura que Sinaloa necesitará en el futuro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *