DE ALIADOS A ADVERSARIOS: LOS CONFLICTOS QUE MARCARON EL GOBIERNO DE RUBÉN ROCHA MOYA

De la ruptura con Héctor Melesio Cuén y los enfrentamientos con alcaldes, al conflicto con la UAS, el caso Cuén-Zambada, la crisis de seguridad y finalmente las tensiones con Morena y el Gobierno federal: el sexenio de Rubén Rocha Moya ha atravesado una larga sucesión de confrontaciones políticas.

Rubén Rocha Moya llegó al Gobierno de Sinaloa en 2021 respaldado por una alianza electoral encabezada por Morena y el Partido Sinaloense.

Menos de cinco años después, el mapa político alrededor de su administración es muy diferente.

Algunos de quienes comenzaron como aliados terminaron convertidos en adversarios. Alcaldes emanados del mismo movimiento dejaron anticipadamente sus cargos. La Universidad Autónoma de Sinaloa sostuvo durante años una confrontación con las instituciones estatales. La muerte de Héctor Melesio Cuén y los acontecimientos relacionados con Ismael “El Mayo” Zambada abrieron una crisis nacional.

Y en 2026 el conflicto alcanzó una dimensión todavía mayor: Estados Unidos, el Gobierno federal y el propio Morena.

Esta es la cronología de algunos de los conflictos políticos más importantes ocurridos durante la administración de Rubén Rocha Moya.

2022: LA RUPTURA CON HÉCTOR MELESIO CUÉN

Uno de los primeros grandes rompimientos ocurrió apenas meses después de iniciar el gobierno.

Héctor Melesio Cuén Ojeda, dirigente fundador del Partido Sinaloense y aliado electoral de Morena en 2021, había llegado al gabinete como secretario de Salud.

El 11 de mayo de 2022, Rocha lo removió.

La explicación oficial fue que Cuén no atendió una instrucción del gobernador para que los integrantes de su administración desistieran de demandas contra periodistas relacionadas con el ejercicio de la libertad de expresión.

La salida terminó adquiriendo una importancia mucho mayor que un simple relevo de gabinete.

La relación política entre el grupo de Rocha y el de Cuén se deterioraría progresivamente y terminaría conectándose con otro frente de enorme importancia: la Universidad Autónoma de Sinaloa.

2022: JESÚS ESTRADA FERREIRO SALE DE LA ALCALDÍA DE CULIACÁN

El siguiente gran conflicto se produjo en la capital.

El 10 de junio de 2022, el Congreso de Sinaloa aprobó por unanimidad una declaración de procedencia solicitada por la Fiscalía estatal contra Jesús Estrada Ferreiro y le retiró el fuero.

El Congreso declaró vacante la presidencia municipal y designó a Juan de Dios Gámez Mendívil como alcalde sustituto.

El caso continuó posteriormente en tribunales y procedimientos distintos. En 2024, por ejemplo, el Congreso declaró improcedente uno de los procedimientos de juicio político en cumplimiento de una resolución judicial; por otra parte, otro fallo confirmó la constitucionalidad de actos reclamados respecto del desafuero.

Por ello, resulta incorrecto reducir toda la historia judicial de Estrada Ferreiro a una sola resolución.

2022-2023: EL CONFLICTO CON EL “QUÍMICO” BENÍTEZ

Mazatlán produjo otro episodio.

Luis Guillermo Benítez Torres dejó la presidencia municipal en octubre de 2022 y, prácticamente de inmediato, Rocha lo incorporó a su gabinete como secretario de Turismo.

Pero la permanencia duró poco.

El 7 de febrero de 2023, Rocha anunció su separación de la Secretaría de Turismo después de que la Fiscalía solicitara al Congreso iniciar un procedimiento de declaración de procedencia relacionado con acusaciones por desempeño irregular de la función pública durante su administración municipal.

Rocha argumentó entonces que Benítez debía enfrentar el proceso como ciudadano y bajo el principio de presunción de inocencia.

En poco más de un año, tres figuras políticas relevantes —Cuén, Estrada Ferreiro y Benítez— habían protagonizado fuertes rupturas o conflictos alrededor del nuevo gobierno.

2022-2024: LA BATALLA POR LA UAS

Pero ningún enfrentamiento institucional de los primeros años alcanzó la duración y profundidad del conflicto con la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Desde agosto de 2022, Rocha cuestionó públicamente la relación entre funcionarios universitarios y actividades partidistas y planteó la necesidad de fiscalizar los recursos públicos de la institución.

En 2023, la aprobación de la Ley de Educación Superior del Estado profundizó las diferencias.

El gobierno defendió las modificaciones bajo los argumentos de democratización, transparencia y rendición de cuentas.

Las autoridades universitarias sostuvieron, por el contrario, que existía una intromisión en la autonomía universitaria.

La confrontación escaló durante meses entre procedimientos judiciales, movilizaciones, declaraciones públicas y acusaciones cruzadas.

En julio de 2024 ocurrió uno de sus momentos simbólicos más fuertes.

El Consejo Universitario de la UAS declaró a Rubén Rocha Moya persona “non grata” y ordenó retirar su fotografía de la Sala de Rectores.

Para entonces, el enfrentamiento entre el Gobierno estatal y el grupo político históricamente relacionado con Héctor Melesio Cuén era abierto.

25 DE JULIO DE 2024: EL DÍA QUE CAMBIÓ LA HISTORIA

Entonces ocurrió el acontecimiento que modificaría profundamente el escenario político de Sinaloa.

El 25 de julio de 2024 murió Héctor Melesio Cuén Ojeda.

Ese mismo día, Ismael “El Mayo” Zambada terminó bajo custodia de las autoridades estadounidenses.

Las primeras investigaciones estatales sobre la muerte de Cuén fueron posteriormente cuestionadas por la Fiscalía General de la República.

La FGR detectó inconsistencias y omisiones en la investigación desarrollada por la Fiscalía sinaloense.

El 16 de agosto, Sara Bruna Quiñónez dejó la Fiscalía General del Estado. Rocha reconoció públicamente haber hablado con ella antes de su renuncia.

El caso transformó el conflicto.

Lo que durante años había sido una confrontación entre grupos políticos y universitarios quedó insertado en una investigación federal relacionada con acontecimientos de enorme relevancia nacional e internacional.

Eso no significa que todos esos episodios tengan una misma causa ni demuestra por sí mismo responsabilidades individuales.

Sí demuestra que, políticamente, el escenario alrededor del gobernador había cambiado.

2024-2025: LA VIOLENCIA TRASLADA EL CONFLICTO A LAS CALLES

La crisis de seguridad que posteriormente golpeó a Sinaloa produjo otra consecuencia política.

Sectores ciudadanos comenzaron a exigir la salida del gobernador.

En octubre de 2024 se presentó ante el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa una solicitud para iniciar el procedimiento de revocación de mandato.

El IEES determinó que el mecanismo no podía aplicarse retroactivamente a Rocha, debido a que había sido electo bajo un régimen jurídico anterior.

Las protestas continuaron.

En enero de 2025 ciudadanos volvieron a movilizarse para exigir paz y la salida del gobernador. Rocha respondió públicamente que no renunciaría porque consideraba que no existían motivos para hacerlo.

El conflicto político había dejado de limitarse a partidos, funcionarios y universidades.

Una parte de la inconformidad estaba ya en las calles.

2025: GERARDO VARGAS Y UNA NUEVA CRISIS MUNICIPAL

En mayo de 2025 ocurrió otro episodio.

El Congreso retiró el fuero al entonces alcalde de Ahome, Gerardo Vargas Landeros, en el contexto de una investigación relacionada con 126 patrullas por más de 171 millones de pesos.

Rocha se deslindó públicamente del procedimiento y sostuvo que correspondía a la Auditoría, Fiscalía y Congreso.

Posteriormente Vargas acusaría políticamente al gobernador de actuar contra él.

Esa acusación debe distinguirse de los hechos jurídicamente acreditados: con la evidencia pública disponible no puede afirmarse como hecho que Rocha haya ordenado el desafuero.

Lo verificable es que otra figura relevante de Morena que había mantenido cercanía política con el gobernador terminó fuera de una alcaldía y enfrentada con su administración.

2026: EL CONFLICTO REBASA SINALOA

En 2026 el escenario volvió a cambiar.

Señalamientos formulados por autoridades estadounidenses contra Rocha y otros funcionarios elevaron la crisis a una dimensión internacional.

Rocha ha rechazado las acusaciones y sostiene que son falsas.

La existencia de acusaciones o investigaciones tampoco equivale a una sentencia ni permite presentar culpabilidad como un hecho.

El 2 de mayo de 2026 Rocha se separó temporalmente del cargo.

Pero el capítulo más inesperado todavía estaba por llegar.

AGOSTO DE 2026: ROCHA REGRESA Y MORENA MARCA DISTANCIA

El 21 de agosto Rubén Rocha Moya decidió reincorporarse a la gubernatura.

La decisión generó una reacción política inmediata.

El regreso no recibió un respaldo uniforme de Morena y posteriormente la presidenta Claudia Sheinbaum manifestó públicamente que no le había parecido pertinente.

La presión política creció rápidamente.

Rocha volvió a solicitar licencia.

El 23 de agosto, la Diputación Permanente del Congreso de Sinaloa aprobó por unanimidad su nueva separación del cargo con carácter indefinido.

El episodio produjo algo que difícilmente podía imaginarse al comienzo del sexenio:

el principal conflicto político alrededor de Rubén Rocha Moya ya no estaba únicamente frente a la oposición, la UAS, antiguos aliados o sectores ciudadanos.

También había aparecido dentro de su propio movimiento político.

DE LOS CONFLICTOS LOCALES A UNA CRISIS NACIONAL

Vista completa, la cronología permite identificar una transformación.

2022: rupturas dentro del bloque político que llegó al poder.

2023: confrontación institucional alrededor de la UAS.

2024: el caso Cuén-Zambada y la crisis de seguridad cambian la dimensión del problema.

2025: crece la presión ciudadana y aparece otro conflicto municipal en Ahome.

2026: los señalamientos provenientes de Estados Unidos, la separación del cargo y finalmente el distanciamiento dentro de Morena convierten el problema en un asunto nacional y binacional.

No existe evidencia suficiente para afirmar que todos estos acontecimientos formen parte de una misma estrategia, ni sería correcto atribuir personalmente al gobernador cada procedimiento desarrollado por instituciones constitucionalmente autónomas.

Pero existe un hecho político difícil de ignorar:

pocos periodos recientes de la política sinaloense han acumulado en tan poco tiempo rupturas con antiguos aliados, presidentes municipales, una universidad pública, sectores ciudadanos y, finalmente, diferencias públicas dentro del propio bloque gobernante.

La administración de Rubén Rocha Moya todavía no ha concluido formalmente.

Pero su cronología política ya puede dividirse claramente entre el gobierno que comenzó con una amplia coalición de poder y el escenario profundamente fragmentado que existe en agosto de 2026.


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