MORENA MARCA DISTANCIA DE ROCHA: LA CRISIS QUE EXHIBIÓ QUIÉN TIENE EL CONTROL POLÍTICO

El regreso de Rubén Rocha Moya duró apenas un día antes de una nueva solicitud de licencia; en medio quedaron mensajes de Claudia Sheinbaum, legisladores, gobernadores y figuras de Morena que revelaron una fractura política poco habitual.

CULIACÁN, SINALOA.— Lo ocurrido entre el viernes 21 y el sábado 22 de agosto dejó de ser solamente una discusión sobre el regreso de Rubén Rocha Moya al Gobierno de Sinaloa.

La sucesión de acontecimientos terminó mostrando algo mucho más profundo: una parte importante de Morena tomó distancia de la decisión del gobernador y cerró filas alrededor de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Rocha había regresado al Ejecutivo estatal después de permanecer 112 días separado del cargo.

Pero su reincorporación provocó una reacción prácticamente inmediata dentro de su propio movimiento.

El Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados pidió públicamente que reconsiderara la decisión y solicitara nuevamente licencia, bajo el argumento de que las investigaciones correspondientes debían continuar sin elementos que pudieran generar dudas sobre su imparcialidad.

La presión aumentó durante las siguientes horas.

MONREAL: EL REGRESO PROVOCÓ UN “SISMO”

Uno de los posicionamientos más fuertes provino del coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal.

El legislador calificó inicialmente la situación generada por el regreso de Rocha como un “sismo dentro de Morena” y llamó al gobernador a reconsiderar.

Horas después, cuando Rocha anunció que solicitaría nuevamente licencia, Monreal consideró positiva la decisión.

De acuerdo con declaraciones publicadas por La Jornada, Monreal sostuvo que la situación estaba afectando al movimiento y que la nueva licencia ayudaría a mejorar el escenario político dentro de la Cuarta Transformación.

Incluso fue más lejos.

Al ser cuestionado sobre qué habría ocurrido si Rocha hubiera decidido mantenerse como gobernador, Monreal señaló que el Congreso contaba con mecanismos para actuar y dejó claro que su bancada respaldaría a Claudia Sheinbaum.

Ese posicionamiento permite dimensionar hasta dónde había escalado el conflicto.

SHEINBAUM MARCÓ LA LÍNEA POLÍTICA

Durante el sábado, Claudia Sheinbaum publicó un mensaje que adquirió inmediatamente una lectura política por el contexto del regreso de Rocha.

La Presidenta sostuvo que ningún interés personal puede colocarse por encima de los intereses del pueblo y de la Nación y cuestionó lo que describió como la ambición por el poder.

Aunque el mensaje no mencionaba directamente al gobernador sinaloense, diferentes integrantes de Morena lo retomaron mientras se desarrollaba la controversia.

La reacción dentro del partido comenzó entonces a alinearse.

IMELDA CASTRO SE SUMA

Una de las posiciones más relevantes en Sinaloa fue la de Imelda Castro.

La senadora con licencia compartió el mensaje de Sheinbaum y señaló:

“Aquí no hay proyectos individuales, ni intereses personales, sino un proyecto de transformación que comanda el pueblo”.

Castro agregó su respaldo a la Presidenta.

Su pronunciamiento tiene un peso adicional porque ocurre mientras Morena avanza hacia la definición de sus liderazgos rumbo al proceso electoral de 2027.

Sin embargo, existe una precisión importante.

Imelda Castro no mencionó directamente a Rocha en esa publicación.

Por ello, presentar sus palabras como un ataque explícito al gobernador excedería lo que está documentado.

Lo verificable es que difundió el mensaje de Sheinbaum y manifestó públicamente su respaldo a la Presidenta en medio de la controversia.

MÁS VOCES SE ALINEARON

La diputada federal Merary Villegas, vocera de Imelda Castro, fue más explícita.

Villegas respaldó el exhorto de la bancada de Morena para que Rocha reconsiderara su regreso y solicitara nuevamente licencia.

También se registraron posicionamientos de otros actores del movimiento respaldando el mensaje presidencial.

La acumulación de pronunciamientos convirtió el regreso del gobernador en un problema que trascendió rápidamente las fronteras de Sinaloa.

Ya no se discutía solamente si Rocha tenía facultades legales para regresar.

La discusión pasó a ser también si políticamente contaba con el respaldo de su propio movimiento para hacerlo.

ROCHA FINALMENTE RETROCEDE

La tarde del sábado llegó el desenlace.

Rubén Rocha Moya anunció que solicitaría nuevamente licencia temporal, con carácter indefinido y por un periodo mayor a 30 días.

En su mensaje afirmó:

“Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.

La solicitud deberá seguir el procedimiento correspondiente ante el Congreso del Estado.

Hasta que el Poder Legislativo resuelva formalmente la petición, debe distinguirse entre la solicitud de licencia y su aprobación definitiva.

¿QUÉ REVELÓ LA CRISIS?

Los acontecimientos permiten establecer algunos hechos.

Rocha decidió regresar.

Una parte importante de Morena rechazó políticamente esa decisión.

La dirigencia parlamentaria pidió que reconsiderara.

Figuras sinaloenses del movimiento respaldaron la posición presidencial.

Y aproximadamente un día después de reincorporarse, Rocha volvió a solicitar licencia.

Lo que no puede afirmarse como hecho es que Claudia Sheinbaum haya ordenado directamente a Rocha abandonar nuevamente la gubernatura.

No existe evidencia pública suficiente para sostenerlo de esa manera.

Pero políticamente sí existe una conclusión razonable:

el episodio mostró que, frente a una diferencia relevante dentro de Morena, buena parte de la estructura nacional y diversos actores sinaloenses decidieron alinearse con Claudia Sheinbaum.

EL EFECTO RUMBO A 2027

La crisis también puede modificar el equilibrio interno de Morena en Sinaloa.

El movimiento entrará eventualmente en la disputa por la sucesión gubernamental y varios de los personajes que participaron en estos posicionamientos forman parte de esa conversación política.

Por ello, las próximas semanas serán importantes.

Habrá que observar quién conserva cercanía con el grupo político construido alrededor de Rocha, quién fortalece su relación con la estructura nacional de Morena y quién consigue presentarse como garante de continuidad del proyecto encabezado por Sheinbaum.

Lo ocurrido este fin de semana podría terminar siendo mucho más que una crisis de 24 horas.

Podría representar el comienzo de una nueva distribución del poder dentro de Morena Sinaloa.

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