Caso Cuén: dos investigaciones, dos versiones que no pueden ser ciertas al mismo tiempo

Bajada

A casi dos años del asesinato de Héctor Melesio Cuén, el caso continúa marcado por una contradicción de fondo: la reconstrucción presentada inicialmente por la Fiscalía de Sinaloa y la hipótesis desarrollada por la Fiscalía General de la República describen mecánicas de los hechos que, en aspectos esenciales, resultan incompatibles entre sí.


Caso Cuén: las versiones que dividen la investigación

El asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda continúa siendo uno de los expedientes más controvertidos de la historia reciente de Sinaloa. Más allá del homicidio en sí, el centro de la discusión se encuentra en un aspecto fundamental: las dos principales investigaciones presentan versiones que se contradicen entre sí en puntos esenciales.

La investigación iniciada por la entonces Fiscalía General del Estado de Sinaloa presentó una reconstrucción oficial basada en las primeras diligencias ministeriales y en los indicios disponibles en ese momento.

Sin embargo, cuando la Fiscalía General de la República atrajo el caso, informó que los estudios periciales, videos, análisis forenses y demás evidencia científica obtenida durante la investigación federal no coincidían con diversos elementos de la narrativa originalmente presentada.

La diferencia entre ambas investigaciones no consiste únicamente en interpretaciones distintas de un mismo hecho.

Las conclusiones públicas de ambas autoridades describen mecánicas incompatibles entre sí, por lo que, respecto de esos puntos de contradicción, ambas versiones no pueden ser correctas al mismo tiempo.

Precisamente esas inconsistencias fueron uno de los factores que llevaron a la FGR a replantear completamente la investigación y desarrollar nuevas líneas de indagatoria.

Nuevas revelaciones mantienen vivo el debate

En los últimos días, nuevas publicaciones periodísticas han vuelto a colocar el caso en el centro de la discusión pública.

Reportajes difundidos por distintos medios señalan la participación de funcionarios que intervinieron en las primeras diligencias del caso, mientras algunos de ellos rechazan públicamente haber participado en un supuesto montaje y sostienen que actuaron conforme a derecho.

Estas declaraciones mantienen abiertas dos narrativas claramente diferenciadas.

Por un lado, la FGR sostiene que la evidencia científica obtenida durante la investigación federal contradice aspectos relevantes de la versión inicial.

Por el otro, exfuncionarios de la investigación estatal niegan cualquier irregularidad y rechazan haber alterado la investigación.

Hasta este momento no existe una resolución judicial definitiva que determine responsabilidades penales derivadas de esas contradicciones.

Sin embargo, las diferencias documentadas entre ambas investigaciones continúan siendo uno de los elementos más relevantes del expediente y explican por qué el caso sigue generando interés público y nuevas líneas de investigación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *