Compradores mantienen denuncias ante la Fiscalía de Sinaloa por departamentos que aseguran haber pagado y que no les fueron entregados.
Culiacán, Sinaloa.- Redacción de Soy Sinaloa
Diversos compradores mantienen denuncias ante la Fiscalía General del Estado de Sinaloa al afirmar que realizaron pagos por departamentos en desarrollos de Mazatlán que, hasta la fecha, no les han sido entregados. Los casos señalados corresponden principalmente a los proyectos Torre Vita Dimare y Punto Laguna.
Las denuncias continúan abiertas y, hasta el momento, no existe una resolución judicial firme que determine responsabilidades penales en los casos señalados.
De acuerdo con la información publicada por Línea Directa, los denunciantes identifican como uno de los principales casos al desarrollo Torre Vita Dimare, cuya construcción inició aproximadamente hace ocho años sobre el malecón de Mazatlán y que permanece sin concluir, según los testimonios de compradores.
Los afectados sostienen que realizaron pagos parciales o tototales por departamentos comercializados mediante preventa, sin haber recibido la entrega de los inmuebles. Entre las personas mencionadas por los denunciantes figura Gaddiel «N», señalado como supuesto representante legal de la empresa SYC Desarrollos, S. de R.L. de C.V.; sin embargo, hasta ahora no existe sentencia que establezca responsabilidad penal, por lo que prevalece el principio constitucional de presunción de inocencia.
Otro de los proyectos referidos en las denuncias es Punto Laguna, ubicado frente a La Gran Plaza Mazatlán, donde compradores y algunos contratistas afirman mantener reclamaciones relacionadas con departamentos no entregados y adeudos derivados de la ejecución del proyecto.
Los casos se desarrollan en uno de los principales mercados inmobiliarios del estado, impulsado por el crecimiento turístico, residencial y de inversión que registra Mazatlán durante los últimos años.
Especialistas del sector inmobiliario han señalado de manera recurrente que los esquemas de preventa representan una alternativa de inversión, aunque requieren revisar la situación jurídica del desarrollo, permisos de construcción, antecedentes del desarrollador, mecanismos de garantía y capacidad financiera antes de formalizar cualquier operación.
La Fiscalía General del Estado mantiene habilitados mecanismos para la presentación de denuncias por presuntos delitos patrimoniales, incluyendo fraude, a través de agencias especializadas y plataformas oficiales.
Mientras las investigaciones continúan, los procedimientos determinarán si existen responsabilidades penales o civiles derivadas de los hechos denunciados.
Conforme al Código Penal del Estado de Sinaloa, las sanciones por fraude dependen del monto del daño patrimonial y de las circunstancias específicas acreditadas durante el proceso judicial, pudiendo contemplar penas de prisión y multas económicas. La determinación únicamente corresponde a las autoridades ministeriales y judiciales competentes.
Las denuncias también reabren el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión en proyectos inmobiliarios comercializados mediante preventa, así como incrementar la certeza jurídica para quienes adquieren vivienda mediante este esquema. Esa consideración ha sido planteada por los propios denunciantes y forma parte del contexto del caso, pero no constituye una determinación oficial sobre los proyectos señalados.
Al cierre de esta edición, las carpetas de investigación continúan bajo conocimiento de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa. No se ha informado públicamente sobre resoluciones judiciales definitivas relacionadas con los desarrollos Torre Vita Dimare y Punto Laguna, por lo que las investigaciones permanecen en curso y cualquier eventual responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades competentes.
El caso ocurre en un contexto de expansión del mercado inmobiliario de Mazatlán, donde el crecimiento turístico y la llegada de inversión privada han impulsado numerosos desarrollos habitacionales de preventa. Este modelo permite financiar parte de la construcción mediante la comercialización anticipada de unidades, pero también incrementa la importancia de la supervisión regulatoria y de la certeza jurídica para los compradores.
Las denuncias conocidas no implican, por sí mismas, la existencia de responsabilidad penal. Sin embargo, reflejan un tema de interés público relacionado con la protección del patrimonio familiar, la confianza en el mercado inmobiliario y la eficacia de las instituciones encargadas de investigar posibles delitos patrimoniales.









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