Cárteles expanden control a pesca y fauna en México

Informes internacionales documentan infiltración del crimen organizado en la industria pesquera y tráfico de especies protegidas.

Culiacán, Sinaloa.- Redacción de: Soy Sinaloa

El tráfico de especies marinas en México es utilizado por grupos criminales para financiar operaciones y ocultar actividades ilícitas.

De acuerdo con un análisis basado en el informe del Brookings Institution, elaborado por la investigadora Vanda Felbab-Brown y difundido por National Geographic, los cárteles han evolucionado en la última década hacia actividades menos vigiladas que el narcotráfico tradicional.

El documento señala que organizaciones criminales han adquirido permisos de pesca, controlado cadenas productivas y utilizado exportaciones legales de mariscos para ocultar productos ilegales como la vejiga natatoria de la totoaba.

El archivo proporcionado por el usuario describe que en estados como Sonora, el control de permisos pesqueros ha sido utilizado para encubrir actividades ilícitas, mientras que en Baja California Sur se han documentado casos de coerción directa a empresas pesqueras para procesar cargas ilegales .

Además, se identifica un patrón de intercambio internacional: productos marinos ilegales enviados hacia Asia a cambio de precursores químicos utilizados en la producción de drogas sintéticas.

La relevancia para Sinaloa radica en su ubicación estratégica dentro del Golfo de California, una de las principales zonas pesqueras del país.

Aunque los casos documentados se concentran en Sonora y Baja California, la dinámica descrita impacta directamente a Sinaloa por compartir rutas marítimas, cadenas de distribución y mercados pesqueros.

La pesca de especies como camarón, atún y moluscos —base económica regional— puede verse afectada por la infiltración criminal en permisos, comercialización y exportación, generando distorsiones de mercado y riesgos para productores legales.

Organismos internacionales advierten que este fenómeno tiene implicaciones verificables:

  • Ambientales: La totoaba ha perdido más del 90% de su población en décadas recientes, mientras la vaquita marina se encuentra en estado crítico con menos de 20 ejemplares estimados.
  • Seguridad: El tráfico de fauna se convierte en una fuente adicional de financiamiento para grupos criminales.
  • Económicas: La competencia desleal afecta a pescadores formales.
  • Sociales: Entre 2012 y 2020 se registraron más de 100 asesinatos de defensores ambientales en México, según datos citados en el análisis.

El análisis internacional coincide en que el tráfico de fauna se ha vuelto atractivo para organizaciones criminales debido a sanciones más bajas y menor vigilancia en comparación con el narcotráfico.

Entre las especies más afectadas se encuentran:

  • Totoaba (vejiga natatoria de alto valor en Asia)
  • Pepino de mar
  • Aletas de tiburón
  • Abulón

La información señala que estas redes operan mediante la infiltración de cadenas legales, obligando a pescadores a vender capturas o utilizando exportaciones como cobertura para contrabando .

Asimismo, el documento advierte que factores estructurales como pobreza en comunidades pesqueras, corrupción en permisos y alta demanda internacional —principalmente en Asia— permiten la expansión de estas actividades.


El fenómeno del tráfico de fauna y su vínculo con el crimen organizado representa un desafío simultáneo en materia de seguridad, economía y medio ambiente, con efectos que se extienden a regiones pesqueras estratégicas como Sinaloa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *