La defensa de los intereses económicos de Sinaloa se libra en múltiples frentes, y la estrategia del diputado federal Mario Zamora Gastélum se ha centrado en dos batallas cruciales: la lucha actual por un presupuesto agrícola digno y el trabajo de gestión de alto nivel que, en el pasado, ha demostrado ser clave para concretar inversiones históricas en el estado.
Actualmente, el foco principal de Zamora está en la Cámara de Diputados , donde lidera una intensa negociación para asegurar que el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 no le dé la espalda al campo sinaloense. Su labor se ha centrado en presentar argumentos técnicos y en construir puentes de diálogo con la Comisión de Presupuesto para garantizar recursos que den certidumbre a la comercialización de granos. Este trabajo de cabildeo y negociación es la continuación de un estilo político que busca resultados concretos para los sectores productivos.
Esta capacidad para articular esfuerzos y aterrizar proyectos no es nueva. Un claro ejemplo es su papel como facilitador en la consolidación de la mina Santo Tomás en Choix . En ese proyecto, Zamora demostró su habilidad para el trabajo en equipo, al unirse en una misma mesa a inversionistas canadienses, a la SEMARNAT y al gobierno estatal de Rubén Rocha Moya para destrabar una inversión de más de mil millones de dólares que promete transformar la economía de la sierra.
Aunque son dos frentes distintos, la estrategia es la misma: utilizar la experiencia en la negociación y la capacidad para construir consensos como las principales herramientas para atraer recursos y proyectos a Sinaloa. Ya sea peleando por el presupuesto del campo o gestionando una inversión millonaria, el enfoque de Mario Zamora se mantiene constante, demostrando que la defensa de Sinaloa se gana en las mesas de negociación y no solo en los discursos.









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